Aspectos de JÚPITER y NEPTUNO



Aspectos armónicos

Lo que hemos llamado “buen aspecto” entre estos dos planetas simboliza la "gracia" en su sentido amplio de los dones y el bien que se reciben sin mucho esfuerzo. Es signo de un espíritu dilatado y comprensivo. Tiene un sentimiento hacia lo sagrado y es propenso a la religiosidad con un toque místico, siendo capaz de autentica devoción. Dota de generosidad en el perdón, clemencia, compasión y desprendimiento. Hay un sentido de protección de los débiles y de dar sin esperar nada a cambio.

La emocionalidad es expansiva e inclina a la alegría del alma y el consuelo del espíritu, el cual busca lo inmaterial, lo mas ideal y venerable. El sujeto no teme mostrarse sensible o vulnerable como quien tiene el beneficio de una sutil protección. A menudo el individuo es confiado e ingenuo, tiende a fiarse de las apariencias pues en su persona estas son una imagen fiel de la verdad. Se inclina a opinar con discreción y percepción de los sentimientos ajenos, anima y ve el lado positivo de las debilidades. Sabe hacer el bien sin hacer tocar trompetas delante de él. 

Aspectos inarmónicos

En los inarmónicos está simbolizada una tendencia a la  confusión con respecto a las creencias, una vastedad carente de limites donde el espíritu del individuo tiende a perderse en su camino de búsqueda de la verdad. Es un aspecto que esconde la verdad y en el que cuesta distinguir lo verdadero de lo falso. Inclina a menudo a cierto caos espiritual, a la dejadez en el cultivo del espíritu y a mostrar desinterés en la adquisición de sabiduría.

Tiende a ser emocionalmente efusivo y melodramático, llorón y quejica. Puede ser propenso a abandonarse a las juergas y los excesos confiando que las cosas vendrán fáciles, al parasitismo y al beneficio indebido. Puede caer en la trampa de un enriquecimiento fácil y llegar al fraude, la estafa o el sablazo en los peores casos. A menudo se reviste lo falso con apariencias de respetabilidad con actitud hipócrita y decepcionante o se abusa de verdades ambiguas.

En otros casos es el propio individuo la víctima de ingenuidad o alguna forma de credulidad con una tendencia a fiarse demasiado de las apariencias sin cuidado en discriminarlas. En cualquier caso se observan abusos de confianza por activa o por pasiva. Es típico dar mucha importancia a los presentimientos. A veces la persona apuesta por creencias ilusorias y expectativas falsas o trata de huir de la verdad. Una religiosidad desatinada puede conducirle a formas de superstición, a sectas o cultos secretos que acaban decepcionando.

Estas personas son propensas a una indulgencia excesiva, a cierta debilidad en la firmeza de los principios, especialmente en la educación de los hijos donde no se mantienen bien los correctivos o la disciplina. Tiende a los problemas por dar o tomar dinero o cosas prestadas y puede manifestar una generosidad malentendida que a menudo no produce un verdadero beneficio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pubica un comentario