Marte


Según la astrología a Marte se le atribuye la acción, el gerundio, la velocidad, la fuerza, el ímpetu, la iniciativa, el ardor, el coraje, el esfuerzo, lo primario, lo espontaneo y directo, la combatividad, la competencia, la conquista, la acometida. El contacto físico, la colisión, impacto, choque, el conflicto, los ejércitos, las armas, la depredación sobre el débil pero también el combate entre iguales. Es también lo actual, el presente, lo que se expresa de forma instantánea, la brotación, el nacimiento y los principios de las cosas.

Alguien sarcástico podría hacer notar que la diferencia entre una caricia y una bofetada es sólo una cuestión de "velocidad"..., y es que Marte convierte en acto la energía potencial, tiende a acelerarse. Nos orienta hacia la acción y nos prepara para la lucha, convoca toda la energía "aquí y ahora" pues trata las cosas de forma inmediata como si no existiera el tiempo; su efecto es vivo, agudo y corto. Por esto Marte es, de suyo, un factor de exaltación y de sprint para el que el tiempo es una magnitud inversamente proporcional. Este astro se enciende, se inflama, sea de pasión, de ira, de coraje o entusiasmo y nos hace estar dispuestos a acometer las cosas.

En una carta astral individual este planeta define bastante nuestra fibra, nuestras cualidades motoras, nuestra disposición ejecutiva, nuestra iniciativa, cómo abordamos las cosas y también la naturaleza de nuestros arranques e impulsos. Define en buena medida nuestra manera al actuar, el temperamento y respuesta primaria, el "genio" que nos gastamos, la manifestación de la energía que nos anima físicamente, cómo conquistamos, cómo ganamos..., etc.

Los aspectos armónicos a Marte ayudan a controlar el temperamento y lo enriquecen, hacen que la ejecución sea eficaz y enérgica, aunque usando la fuerza de forma legítima y con medida. Dotan de virtudes y perfecciones físicas o que se pueden percibir en la energía que anima a la acción. Los planetas que reciben aspectos armónicos de Marte tienen cierta expresión directa, franca, pro-activa y ordenadamente competitiva. El individuo sabría conseguir las cosas por su esfuerzo y méritos y vencer por el correcto hacer.

Entre sus virtudes se cuentan: valentía, decisión, fortaleza, franqueza, espontaneidad, actividad, prontitud, diligencia, eficacia, ardor, entusiasmo, empuje, iniciativa, capacidad de ejemplo y de liderazgo. Aquí Marte pone las virtudes por obra, es esforzado, dispuesto a defender y entregarse con ardor y sin reservas a la causa justa.

Por otro lado los aspectos inarmónicos desequilibran la acción; se ejecuta impulsiva, desatinada o injustamente, se tiende a forzar, a violentar la naturaleza de las cosas regidas por el planeta así aspectado. Un temperamento mal calibrado tiende a provocar conflictos y tensiones. Esta tendencia a la agresión y al descontrol o mal uso de la "fuerza" puede expresarse en todos los niveles, desde el más sutil hasta el más primitivo.

En su lado distorsionado veremos a individuos temperamentales, coléricos, bruscos, a veces toscos o groseros. Personas en exceso espontáneas, demasiado francas y directas, con falta de tacto y diplomacia y con poca capacidad de soportar el estrés o la tensión sin lanzarse al enfrentamiento, con tendencia a ofenderse y sentirse retadas entrando al trapo con facilidad, impacientes impulsivas, precipitadas, exaltadas y con dificultades para controlar el propio temperamento que puede conducirles a donde no quieren ir. En su peor faceta es injusto, brutal, violento, pendenciero, capaz de cometer barbaridades y de actuar rematadamente mal, se muestra rudo, insensible, predador, enfermizamente competitivo, fuertemente egoísta, primario, elemental y cegado por los objetos de su deseo.

1 comentario:

Pubica un comentario