Aspectos de SOL y JÚPITER



Aspectos armónicos

Estos aspectos se caracterizan por una voluntad inclinada al bien y la liberalidad. El individuo valora la generosidad del corazón, la altura de miras, respeta la autoridad y tiene un desarrollado sentido jerárquico. Inclina hacia el logro de puestos de autoridad en la sociedad, a los honores académicos y la suerte o el acierto de crearse una buena reputación.

El carácter tiende a ser benigno, confiado, con un grado de paternalismo y protección. Sabe ganarse el respeto personal. Tiene una idea más o menos elevada de su propia dignidad y se comporta de acuerdo a sus principios. Le importa mantenerse fiel en sus promesas y leal a la verdad y a la justicia.

El comportamiento es expansivo, con un toque de jovialidad y acaba haciendo prevalecer sus opiniones con autoridad natural. El corazón es más bien alegre y a menudo se siente satisfecho en sus ambiciones personales, valora la sabiduría y los bienes espirituales tanto como la prosperidad material.

Aspectos inarmónicos
 
Los aspectos inarmónicos entre estos planetas implican alguna clase de inflación del ego. El sujeto tiene unas pretensiones de algún modo excesivas en relación al papel que le toca jugar en la sociedad, a menudo sobrevalora su verdadera importancia personal. Puede tener una idea demasiado elevada de sí mismo o creerse mas bueno y justo de lo que realmente es. El comportamiento puede ser algo arrogante o altivo, pretendiéndo un excesivo respeto para sí mismo. La actitud puede inclinarse a la ostentación, a darse importancia para hacerse valorar, a alardear de excelencia o altura personal.  

Inclina en exceso al juego o a la diversión, a comportarse algo ruidosamente. La actitud jocosa y divertida puede resultar algo inflada, la actitud paternalista y protectora, excesiva. A menudo la expresión personal en general es bastante enfática o tiene un punto teatral o exagerado. 

Hay además, algún tipo de hipocresía en la conducta que contradice los propios principios que se ostentan. En realidad impone la ley a veces de forma arbitraria, pero no le gusta tanto verse sometido a ella. La voluntad no es especialmente mala pero puede tener problemas por despreciar las reglas establecidas. Hay casi siempre en principio un exceso de optimismo que inclina a tomar decisiones arriesgadas o puede dejarse llevar por creencias o expectativas que están lejos de la realidad. En general se manifiesta una distancia entre el ideal de lo que “debería ser” y” lo que es”.

Buscando el significado más amplio de este aspecto, hay que decir que simboliza la “Ibrys” humana o la soberbia de pretender ser como Dioses. Encontramos este arquetipo en los mitos griegos donde los individuos se arrogan cualidades o perfecciones pertenecientes a la divinidad.

 

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